Notícies d'Alaquàs

17 de desembre 2006

LA INAUGURACIÓ A LA PREMSA

Atenció a les xifres que el pp fa públiques dels costos d'algunes partides:
Paviment: 661.807 euros (11.0115.420 Pts) (estarà la rectificació inclosa?)
Enllumenat: 728.865 euros (12.1272.932 Pts) (la pintura que utilitzaren per a canviar-li el color també l'han contada?)
Quarta Torre (ara nomenada Torre de la rodona): 504.208 euros (83.893.152 Pts) (m'he quedat sense paraules... açò no m'ho esperava jo d'un govern socialista i obrer)

17 desembre 2006 Alaquàs inaugura una avenida de 6 millones con un monumental montaje escénico
Miles de personas abarrotaron el nuevo bulevar para ver la actuación de Plasticien Volants

Fue una larga noche de trabajo y una jornada también intensa para culminar ayer con una gran fiesta seguida por miles de ciudadanos. Alaquàs inauguró anoche la remodelación integral de las avenidas Blasco Ibáñez y Ausias March, que ha costado cerca de seis millones de euros y ha supuesto convertir una antigua carretera, que partía en dos el casco urbano, en un bulevar urbano y comercial.

La obra, que se ha desarrollado a lo largo de un kilómetro de recorrido, es la intervención urbanística de mayor calado que ha acometido el ayuntamiento. Renovación de las redes hidráulicas, enterramiento de contenedores, colocación de un asfalto especial absorbente de ruido, recambio de iluminación y, sobre todo, la construcción de una serie de isletas peatonales que para frenar la velocidad de los vehículos y reducir el riesgo de accidentes, en una vía que ha registrado varios muertos y decenas de atropellos en 30 años. Toda la operación se ha realizado en once meses, con un proceso de consulta ciudadana y «sin cortar ni el tráfico ni el paso», recordó ayer el gobierno socialista.

Polémico pavimento

Con todo, la obra no ha estado exenta de polémica. La colocación de un pavimento de diseño para las aceras con excesiva huella generó una oleada de protestas por las caídas que se producían y la incomodidad al caminar sobre esta superficie. Las quejas obligaron al alcalde a adoptar una solución de urgencia en las últimas semanas: una operación manual para cubrir con un cemento especial nada menos que 8.000 metros cuadrados de aceras, con el trabajo casi ininterrumpido de 150 operarios.La gran fiesta de ayer consistió en un monumental montaje escénico, con el nombre de Habitat, a cargo del grupo francés Plasticien Volants, patrocinado por varias empresas, que costó 80.000 euros. Globos gigantes, veinte mil globos de mano, enormes muñecos de cartón piedra, música, pirotécnica y la participación de unas 400 personas -a los actores profesionales se sumó la totalidad de los grupos artísticos locales- integraron un espectacular desfile que recorrió toda la avenida y culminó a los pies de la rotonda de la Cuarta Torre.

Miles de vecinos de todas las edades, muchos de ellos llegados horas antes del inicio, abarrotaban el nuevo bulevar y enarbolaban sus globos. Muchos de los asistentes calificaron el espectáculo de «único». Las notas del Himno de la Alegría, a cargo de todas las formaciones corales de la ciudad y la Unió Musical d´Alaquàs, como canto a la convivencia de los pueblos que representa una avenida que nació en los años de la inmigración, fueron el broche de la gran fiesta.

Panfletada del Partido Popular

El PP de Alaquàs celebró ayer su particular inauguración de la avenida con una panfletada. Los populares mostraban su «completa disconformidad» con las «chapuzas, fallos y errores» de la reforma, además de su «enérgico y contundente rechazo»al «despilfarro»de la inauguración que «sólo sirve para engordar el ego del alcalde». El PP adjuntó a sus críticas una relación del coste de algunos elementos de la reforma como el pavimento (661.807 euros) o el alumbrado (728.865 euros), o lo que costó la rotonda con el monumento a la Cuarta Torre (504.208 euros).Sobre la «fiesta y saraos de inauguración», el PP afirma en el panfleto que «no sabe, no contesta», mientras que «el hecho de que la presión política y vecinal te obligue a cambiar el capricho de colocar unas baldosas en la acera que sólo le gustan al alcalde? no tiene precio».


17 desembre 2006

Plasticiens Volants conquistan Alaquàs

Alaquàs se blinda y llena de espectadores para seguir la representación Habitat, donde 500 actores e hinchables gigantes de la compañía francesa relataron la historia del pueblo

Alaquàs era anoche una ciudad blindada. Todos los accesos a la avenida Blasco Ibáñez y Ausias March estaban cerrados al tráfico. La magia y los hinchables gigantes de la compañía francesa de teatro en la calle Plasticiens Volants inundaba mientras tanto la principal artería de comunicación del municipio de magia, color y sonido.

El espectáculo Habitat, que relataba la historia de esta ciudad de l’Horta, fue estrenado ante la atenta mirada de más de 15.000 personas que llenaban esta avenida Blasco Ibáñez. Era la manera de inaugurar oficialmente esta remodelada carretera. Nada de cortes de cinta ni fotos de políticos. Una gran fiesta con cientos de globos repartidos entre los más pequeños sirvieron para la inauguración de la nueva avenida, más moderna y sobre todo más segura.

A las 20 horas la magia llegaba a Alaquàs semanas antes de la Navidad. El cruce de la calle País Valencià con Ausias March fue el lugar escogido para comenzar esta espectacular representación artística. Hasta diez cabezas de marionetas gigantes, algunas de ellas alcanzaban los 70 metros, iban flotando entre los miles de vecinos que acudieron a ver el espectáculo. Eran pilotadas desde el suelo hasta por cinco personas y se mezclaban entre los espectadores tanto de la calles como de los balcones.

Un total de 500 actores, tanto de la compañía francesa como de las diferentes asociaciones culturales de Alaquàs iban avanzado entre la multitud de gente. Música, color y luz acompañaban a los figurantes durante todo el recorrido por el más de un kilómetro de avenida.

Mientras tanto y por megafonía una voz iba relatando la historia de Alaquàs, desde la época musulmana hasta nuestros días. Un recorrido visual de la historia de un pueblo.

El himno de la alegría

El final del espectáculo, donde se concentró el mayor número de vecinos, fue en la rotonda de la cuarta torre. En este lugar la banda de música y los coros de la localidad cantaron el himno de la alegría al compás de un castillo de fuegos artificiales.

Fue uno de los momentos más emotivos del espectáculo junto a los cortes de voz de personas anónimas que llegaron a Alaquàs en los años cincuenta y de inmigrantes de países del Este, África o Hispanoamérica que se sienten también alquaseros. Todos ellos coincidían en la necesidad de adaptarse a las costumbres españolas sin perder su propia identidad. Y como moraleja dejaron claro: que una ciudad sin ayer no tendrá un mañana.