Notícies d'Alaquàs

22 de març 2007

EL CASTELL

21 març 2007
Alaquàs abre su castillo
Cuadros procedentes del Prado, del Escorial y del museo italiano de Cremona empiezan a llegar hoy bajo importantes medidas de seguridad a la fortaleza del siglo XVI

El esplendor del Renacimiento valenciano lucirá en Alaquàs, tras 16 meses de restauración del castillo.
Las puertas del palacio se abrirán el próximo día 29 con obras de Caravaggio, Anguissola y Campi, en la exposición titulada Realismo y Espiritualidad.La historia de los siglos se verá reflejada en las pinturas, en los mosaicos y en los arcos ojivales. Pero, a esta joya arquitectónica del siglo XVI, se unen las nuevas y modernas tecnologías, que dotan a esta emblemática obra monumental de l’Horta de todo el realce que merece.

Así, los delicados colores renacentistas vuelven a relucir. El azul, color típico mediterráneo y del Renacimiento, queda visible en los techos de la escalera principal y en el claustro.Alaquàs y Cremona se dan la mano tras la inauguración del castillo con esta exposición de 70 pinturas, la mayoría llegadas bajo fuertes medidas de seguridad, desde esta localidad italiana, y otras desde el museo del Prado y el Real Monasterio del Escorial.
Entre la piezas más interesantes que podrán admirarse en la exposición destaca San Francesco, de Caravaggio, el Retrato de Felipe II, de Sofonisba Anguissola, o La Sacra Famiglia con Santi de Camilo Vocación y El Cristo nell’ort, de Vicento Campi.
Los visitantes, a través de unos guías turísticos, podrán recorrer las dependencias, que en su mayoría, conservan mosaicos originarios; las torres, para cuyo acceso se ha habilitado varios ascensores, y la exposición pictórica, en horario nocturno y diurno, desde la apertura hasta el 4 de julio.
Este palacio es unos de los máximos exponentes del gótico civil valenciano y fue uno de los primeros de la Comunitat en ser declarado Monumento Artístico Nacional.
Sólo pasear por el claustro y las salas de este singular castillo vale la pena la visita, pero la actividad cultural no termina con la exposición que llenará de arte sus salas más nobles. También llegarán desde Cremona, cuna de los luthiers, dos violines Stradivarius de valor incalculable, para ofrecer varios conciertos en el patio gótico del monumento.

22 març 2007
Alaquàs, blindado para la llegada del caravaggio
Las más de 60 pinturas para la exposición del Castell renacentista, valoradas en 26 millones de euros, son trasladadas desde el Museo del Prado e Italia al municipio bajo fuertes medidas de seguridad

Medidas de seguridad sin precedentes y un gran hermetismo rodeaba ayer la llegada de las 60 pinturas y esculturas que conformarán la exposición Realismo y Espiritualidad que abrirá sus puertas el próximo 29 de marzo en el Castell de Alaquàs.

Pinturas italianas de los siglos XVI al XVIII y obras del Museo del Prado ya han comenzado a llegar a Alaquàs. Las piezas salidas de Cremona, en el norte de Italia, han recorrido por carretera media Europa hasta llegar al municipio de l’Horta bajo estrictas medidas de seguridad.
Los responsables de seguridad ayer no quisieron precisar que obras han llegado y cuales son las que faltan del más de medio centenar de cuadros que conforman la muestra.
Entre las obras que viajan desde Italia destaca el San Francesco de Caravaggio. Es el lienzo más preciado de la muestra y está valorado en 18 millones de euros. Este cuadro es un caso especial, viaja sólo en un camión fuertemente custodiado por agentes de policía de paisano en su interior. El óleo pintado por Caravaggio en 1605, de unas dimensiones de 130 por 90 centímetros, será la joya de la exposición y es la obra más valiosa del Museo de la ciudad de Cremona. Con esta será la tercera ocasión que sale de Italia.
Su viaje lo hace por carretera, ya que el uso del avión no garantizaría completamente su seguridad, pues la escolta policial que lo acompaña no pueden perderlo de vista en ningún momento, lo que pasaría al dejarlo en la bodega de carga del aeroplano.

La policía toma el castillo
Los traslados de las piezas y su seguridad es quizá la parte más delicada e importante de cualquier exposición de este nivel. Por ello, el hermetismo de los organizadores ayer era total y las medidas de vigilancia se habían reforzado al máximo en toda la zona del Castell.
La seguridad del traslado de las pinturas lo completaban ayer agentes de policía que rodeaban la fortaleza del siglo XVI y otros tantos que vigilaban las diferentes salas de su interior.
Agentes de la Policía Local de Alaquàs armados y con chalecos antibala habían tomado el Castell para garantizar la descarga de los cuadros. Este palacio renacentista, monumento artístico nacional, es desde ayer más fortaleza que nunca. El histórico edificio está completamente blindado con amplios dispositivos tecnológicos.
La mayoría de los cuadros, y sobre todo los de mayor valor, comenzaron a llegar ayer hasta Aalquàs desde el Museo de la ciudad de Cremona y del Museo del Prado en Madrid. Los italianos son los que más obras aportan, y es que los de Cremona son organizadores de la exposición junto al Ayuntamiento de Alaquàs.
Junto a la obra de Caravaggio, también estarán en la exposición pinturas tan conocidas como el Retrato de Felipe II de Sofonisba Anguissola o La Sacra Famiglia con Santi de Camilo Vocación y El Cristo nell’ort , de Vicento Campi.

Sin conocer la ruta
Los propios organizadores de la exposición desconocían la ruta y la hora de llegada de los camiones. Esta es una medida más de seguridad para evitar cualquier filtración que pudiera alertar a las bandas internacionales especializadas en el robo de obras de arte. Los responsables de la seguridad tampoco especifican en cada uno de los envíos que pinturas viajan.
Los cuadros iban perfectamente embalados en valijas de acero que resistentes al fuego y cualquier tipo de accidente que pudiera sufrir el camión que los transporta. Una vez en el Castell tendrán que ser los responsables de la exposición y el restaurador del museo de procedencia quienes certifiquen en un acta la llegada así como el estado de la pieza.
A una semana de la inauguración de la exposición el trabajo dentro del Castell se multiplica con los pequeños acabados de la rehabilitación y la instalación de los cuadros en las diferentes salas del edificio. Todo esta calculado, y la pintura de Caravaggio ocupará el centro de la sala más amplia ya que se prevé que sea la pieza más admirada.