El caravaggio de 18 millones de euros ya duerme en el Castell de Alaquàs
Una veintena de policías vigilan la llegada de las obras que han recorrido media Europa
Una veintena de policías vigilan la llegada de las obras que han recorrido media Europa
Era la pintura más esperada y la única que ha dispuesto de un plan especial de seguridad. El San Francesco in meditazione de Caravaggio, valorado en 18 millones de euros, se encuentra desde ayer al mediodía entre los muros del Castell renacentista de Alaquàs.
Su traslado ha sido uno de los secretos mejor guardados. Ni los propios responsables de la exposición conocieron de su llegada hasta que la pieza estaba ya en la misma puerta.Viajó con un vehículo especial, blindado y con varios agentes armados que lo han acompañado en todo su trayecto desde la ciudad de Cremona, en el corazón de la Lombardía italiana, hasta su llegada a Valencia. El cuadro ha recorrido media Europa en un trayecto que sólo conocía la empresa especializada en el transporte de obras de arte.Una veintena de agentes de policía Local y Nacional, algunos de ellos de paisano, custodiaron la llegada de este lienzo que ocupará una de las salas nobles del edificio. El dispositivo lo completaba el corte de las calles adyacentes al Castell.
Este óleo, que Caravaggio pintó a principios del siglo XVII, es la obra central de la exposición que dentro de una semana servirá para reabrir este palacio del siglo XVI tras un año y medio de obras de rehabilitación.
El cuadro de Caravaggio permanecerá aún una jornada en el interior de la caja de seguridad, de acero y madera, que lo protege durante el viaje. Sólo podrá abrirse en presencia del responsable del Museo de la Ciudad de Cremona para certificar su llegada y su estado de conservación.
Seguridad de la Casa Real
Otros lienzos que también llegaron a Alaquàs bajo fuertes medidas de seguridad fueron los cedidos por la Casa Real Española desde su museo en el Escorial. Las dos pinturas viajaron desde Madrid por carretera acompañadas por una decena de agentes de la Policía Nacional.
Estas dos piezas son el Retrato del Papa Inocencio X acompañado por un prelado, de Pietro Martire Neri y Retrato de Juanelo Turriano, anónimo.
Las pinturas de la Casa Real llegaron con las mismas medidas de seguridad que los hicieron las obras del Museo del Prado. Los tres cuadros están valorados en tres millones de euros y el más valioso es el Retrato de Felipe II de Sofonisba Anguissola. Este cuadro estará en una de las primeras salas de la exposición.
Una de las partes de la exposición es la escultura. Ayer también llegaron desde Italia, en su mayoría piezas de Giacomo Bertesi. Una de ellas es un espectacular Cristo agonizante que ocupará la pared principal de la sala de la chimenea del Castell.
Frenética actividad del Castell
Pero la actividad dentro del Castell prosigue con la colocación de los más de 60 lienzos que completan la exposición Realismo y Espiritualidad. Caravaggio, Anguissola, Campi y otros artistas cremonenses y españoles de los siglos XVI-XVIII.
A una semana de la apertura, será el próximo 29 de marzo, la mitad de lienzos ya están colgados y también se comprueban todos los sistemas de seguridad que van desde cámaras y alarmas que controlan los posibles intrusos como sensores para conocer la temperatura y humedad de las diferentes salas para evitar que las pinturas se deterioren.
Durante día y noche el trasiego de restauradores y especialistas en arte es continuo en el palacio para poner a punto una muestra que quiere convertirse en un referente.
La exposición la completarán dos violines Stradivarius de incalculable valor que llegarán la semana próxima. Uno de ellos servirá para el concierto inaugural de una muestra estará abierta hasta el 1 de julio.
