
13 de gener de 2008
Una red de voluntarios alimenta y esteriliza colonias de gatos callejeros en Alaquàs
Piden al ayuntamiento que cambie su política y asuma su proyecto en todo el pueblo
Laura Sena, Alaquàs
Un grupo de vecinos de Alaquàs ha constituido una red de voluntarios que desarrolla, desde hace varios meses, su propio programa de control de colonias de gatos callejeros, alimentación y suministro de anticonceptivos para evitar su proliferación. La iniciativa, que cuenta con el asesoramiento de veterinarios y de la Protectora de Animales y Plantas de Valencia, pretende ser una alternativa a las políticas que aplica el ayuntamiento. "Prohibir a los vecinos que alimenten a los gatos con amenazas de multa no sirve porque además de ser agresivo con los animales, no resuelve el problema de proliferación que es el que realmente hay que controlar", dicen.
El grupo, que desarrollaba su actividad de forma privada, ha salido a la luz a raíz del debate que se ha abierto en el municipio, tras recibir vecinos del barrio Terç una carta en la que la edil de Sanidad les recordaba las multas de hasta 450 euros por alimentar a gatos callejeros. Era la respuesta a las "numerosas quejas" recibidas en la zona por el aumento de gatos.
Los voluntarios también recibieron cartas similares hace meses en sus barrios y algunos pensaron en buscar "otras fórmulas". Así, tras consultar con expertos, iniciaron el programa."No estamos haciendo ninguna prueba piloto sino que este plan ya ha demostrado sus resultados en otros municipios y en muchas ciudades europeas", defienden.
Actualmente son diez voluntarios organizados en diferentes barrios y pretenden "formar a más gente, localizar a otras personas que los alimentan sin asesoramiento". Tras recibir formación en la protectora de Valencia, buscaron las colonias de gatos y allí actúan dándoles a diario pienso. "Así no comen basuras en mal estado que es lo que provoca enfermedades que pueden transmitir", explican.
Para controlar su proliferación, con el pienso les dan pastillas anticonceptivas. "Se trata de reducir el número pero no de eliminarlos", dicen. La cuarta fase es concertar con un veterinario la esterilización selectiva de algunas hembras "que luego se devuelven a la colonia".
El grupo presentó esta semana al ayuntamiento su proyecto para que se asuma en todo el pueblo y cuente con financiación local, ya que "si no se aplica en todos los barrios no hacemos nada porque seguirá habiendo gatos sin control". Hasta la fecha han pagado el pienso y los anticonceptivos de su bolsillo pero "la participación de un veterinario requiere que colabore el ayuntamiento". El plan supondría cambiar la ordenanza municipal.