
21 de març de 2008
Renfe pagará a FGV 1,6 millones de euros al año por el trasbordo en San Isidro
JAVIER REIGADAS VALENCIA.
Renfe-Operadora y Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana han concluido las negociaciones para el plan de trasbordo de los viajeros de Cercanías que se verán afectados por el corte de la vía en Vara de Quart por las obras de alta velocidad ferroviaria y que seguirán su recorrido hacia el centro de la capital del Turia gracias a los servicios de Metrovalencia.
Con un borrador con el visto bueno de las partes, tan sólo resta la firma de los máximos representantes de las dos empresas públicas para que a finales de mes comiencen las obras que permitirán la llegada del AVE a Valencia. Mientras tanto, los usuarios de las líneas C-3 y C-4 de Renfe tendrán su estación término en Vara de Quart en vez de en la del Norte.
En la actualidad, Adif, encargada de las obras, están desplazando su citada parada de Vara de Quart hasta «acercala» a la de FGV en la de San Isidro, situada a escasos trescientos metros pero en un nivel inferior.
Por ello, el ente público dependiente de Fomento está construyendo una ascensor, unas escaleras y diversa infraestructura para que los viajeros de Renfe puedan realizar el trasbordo del tren al metro con las mayores facilidades posibles.
Caballo de batalla
Pero, independientemente de las obras de mejoras que ambas empresas están realizando en sus instalaciones, el caballo de batalla se ha centrado en la indemnización que Renfe debe de pagar a FGV por el aumento de unidades y de servicios que conllevará el intercambio de viajeros, como la ampliación del seguro de viaje, avisos, refuerzo de personal, vigilancia, etcétera.
Como toda negociación que se precie, a pesar de la buena relación existente entre ambas empresas y la innegable predisposición a colaborar, el coste por viajero ha sido objeto de un profundo debate. Abandonadas las primeras posiciones -Renfe prácticamente quería el «favor» gratis y FGV reclamaba una compensación elevada, casi un euro- la solución pactada es un precio intermedio. A falta de rubricar el acuerdo, y con la premisa de que el mismo no supere el medio euro por viajero, se ha optado por la cantidad de 47 céntimos.
4.409 euros al día
Esta cifra supondrá 1,6 millones de euros al año, dado que Renfe ha cifrado su movimiento medio diario en más de 9.381 viajeros, lo que supone 4.409,07 euros al día que, por 365 días del año, suman 1.609.310,5 euros.
Estas cantidades se actualizarán el 1 de enero de los ejercicios sucesivos necesarios conforme a la variación establecida en las tarifas de FGV para el bonometro de la zona A.
Los títulos -billetes- que habilitarán al viajero para utilizar el servicio combinado serán los actuales de Renfe, actuando la estación de FGV de San Isidro como la de Vara de Quart de Renfe y las paradas de Metrovalencia de Plaza España, Bailén y Colón -todas ellas céntricas- como la de Cercanías de Valencia Nord.
Nuevo destino
A partir de dichas paradas de FGV, los usuarios de Renfe que quieran proseguir trayecto en las líneas del metro deberán comprar un nuevo billete, ya que el acuerdo se circunscribe al desplazamiento de los viajeros de Cercanías hasta el corazón de la capital del Turia.
Obviamente, para posibilitar la prestación de este servicio combinado es necesario la instalación de máquinas de autoventa y canceladoras en San Isidro, Plaza de España, Bailén y Colón, que serán suministradas por Renfe en lugares habilitados por FGV.
Para que todo el proceso se desarrolle dentro de la normalidad, Renfe y FGV crearán una comisión mixta, al objeto de realizar la organización, implantación, seguimiento y coordinación del servicio combinado a realizar en los trayectos afectados. Además, la Entidad de Transportes Metropolitana de Valencia (eTM) -en la que está incluida la EMT de autobuses- también estará presente en este órgano.